Por qué la limpieza del filtro es la tarea más rentable
Si tenemos que recomendar UNA sola tarea de mantenimiento al cliente que nunca toca su aire acondicionado, es ésta: limpia los filtros cada 2-3 meses en temporada. No es marketing ni paranoia: es la diferencia entre un equipo que rinde como el primer día y otro que en 18 meses ha perdido un 20-30 % de capacidad y aumentado el consumo en la misma proporción.
Un filtro saturado obliga al ventilador interior a girar más rápido para mover la misma cantidad de aire. Eso supone más consumo eléctrico, más ruido, menos caudal a través de la batería y menos refrigeración real. El compresor, al no recibir el caudal nominal, trabaja más tiempo para alcanzar el setpoint. Resultado: un equipo de 1.000 W medios se convierte en uno de 1.200-1.300 W medios para hacer exactamente el mismo trabajo.
Y no es sólo eficiencia. Un filtro lleno de polvo, polen y bacterias es un emisor activo: cada vez que enciendes el equipo dispersa todo eso por la habitación. Para alérgicos, asmáticos, bebés o personas mayores el efecto es directo y notable.

